ESCAPADA: Por Tierras Castellanas

Hola amigos,

El pasado "puente del Padre" he estado pasando unos días por Tierras Castellanas como dice el título del post. En concreto, por las provincias de Segovia y Soria. Se trata de lugares a menos de dos horas de Madrid y que tienen un montón de cosas por descubrir o recordar (según sea el caso). Además permite compaginar el turismo histórico-artístico-cultural con el deportivo-natural y con el gastronómico-lúdico perfectamente, así como relajarte del estrés cotidiano del trabajo como era mi caso. Por todas estas razones se trata de un destino de lo más apetecible y en el cual he podido disfrutar de unos días maravillosos.

Este periplo comenzó el jueves a mediodía en la capital Segovia. Después de localizar nuestro hostal (Hostal Fornos, muy recomendable ya que se encontraba en pleno centro histórico en una de las bocacalles de la Plaza Mayor y, a pesar de tratarse de un edificio antiguo, está muy bien restaurado y equipado) nos dimos una alegría para el cuerpo degustando alguno de los platos típicos de la gastronomía segoviana (como los judiones de la Granja, el famoso cochinillo o el ponche segoviano) en uno de los muchísimos restaurantes de alrededor. Posteriormente recordé (ya que hacía mucho tiempo que no visitaba la ciudad) algunos de los lugares y monumentos que han hecho de esta ciudad castellana Patrimonio de la Humanidad. Entre todos ellos me quedo con el Alcázar (y las maravillosas vistas que desde allí se tienen de la todavía nevada Sierra de Guadarrama madrileña), la Catedral con su maravilloso claustro, el barrio de la judería, el entrañable rincón que forma la Plaza de Medina del Campo (escalonada al estilo italiano) con la Iglesia de San Martín, el Torreón de Lozoya, la estatua de Juan Bravo y las Sirenas entre otros atractivos, y, como no, la plaza del Azogueo custodiada por el inmenso Acueducto romano.
Ya el viernes por la mañana abandonamos la capital segoviana para internarnos por las carreteras que atraviesan la conocida como Ruta de los Castillos. En ella volví a encontrarme con Pedraza, uno de los parajes más increíbles y emotivos de los que pueblan la meseta castellana, con su cuidadísimo Castillo (ahora Museo Zuloaga) del s. XIII, su Plaza Mayor porticada junto a la Iglesia de San Juán o su Cárcel de la Villa, todos ellos bien cuidados por la muralla que bordea esta villa medieval. Increíble el surtido de chocolates artesanos que compramos a uno de los comerciantes típicos dentro de la villa. De ahí marchamos a Sepúlveda donde pudimos admirar la iglesia románica de El Salvador (la más antigua de la provincia, del siglo XI), la Plaza Mayor y el Castillo de Fernán González (o lo que queda de él más bien...). Siguiendo nuestro itinerario nos encontramos con la sorpresa del Castillo de Castilnovo antes de llegar a Riaza donde comimos ante la atenta mirada de su elíptica Plaza Mayor (que data de 1873) y la Iglesia de Ntra. Sra. del Manto. Ya entrando la tarde seguimos camino hacía la villa medieval de Ayllón. Este pequeño rincón ha sido uno de los descubrimientos en este viaje (ya que era uno de los pocos sitios que no había visitado aún de todos los que estoy nombrando), destacando edificios civiles como el Palacio de los Contreras o la Casa de la Torre, religiosos como las iglesias de San Martín y Sta. María la Mayor o el Convento de San Francisco, o los restos de la muralla y del Castillo del que sólo queda "La Martina", la torre-vigía de piedra que en la actualidad resguarda desde el Monte del Castillo toda la ciudad.
Tras disfrutar del relax y descanso del lugar elegido para pernoctar el resto del fin de semana (llamado La Senda de los Caracoles, un hotel-spa situado en el pueblo de Grado del Pico, pérdido de la mano de Dios pero superconfortable, acogedor y con un equipo cordial, amable y yo díría casi familiar...), el sábado por la mañana lo dedicamos a visitar el Parque Natural de las Hoces del Duratón, mientras que por la tarde nos dedicamos a recorrer la Ruta de los Pueblos Rojos, Amarillos y Negros de la zona. Finalmente, y ya después de abandonar nuestro hotel, el domingo por la mañana no quisimos acabar este viaje sin acercarnos hasta la Ermita hispano-visigoda de la Virgen del Val en Pedro y, sobre todo, al yacimiento romano de Tiermes, el segundo de los dos grandes descubrimientos que he tenido durante esta escapada. Se trata de un enclave, además de muy bien cuidado, maravilloso, tanto desde el punto de vista panorámico-natural como desde el punto de vista histórico-artístico, ya que, sin la agobiante presencia de multitud de turistas (como ocurre con otros yacimientos romanos de la península) sí que presenta un indudable interés en todo su recorrido (más de una hora y media aproximadamente), desde la románica Ermita de Sta. María, pasando por la muralla del s. III y los restos del acueducto excavado en la roca arenisca (como todo el conjunto arquitectónico), todos los restos de termas, templos, casas, palacios, puertas y calles que sobreviven de la presencia romana, hasta los casi imperceptibles restos del anterior asentamiento celtíbero en lo alto del promontorio que luego fue utilizado por los romanos para asentarse definitamente en la zona.
Pero todo lo bueno se acaba alguna vez y esta escapada no ha sido una excepción. Sólo espero poder contaros pronto la siguiente. Prometo colgar fotos lo antes posible de todos los lugares que os relatado en estas líneas.
Un abrazo y hasta pronto

4 comentarios:

Una alumna dijo...

Hola Andrés, veo que eres gran aficionado a viajar y especialmente a lugares con historia y grandes vistas. Me gustaría recomendarte Irlanda, en concreto Galway. Si tienes la oportunidad de ir visita las Aran Island y los Cliffs of Moher, son dos de los lugares más destacables de Galway.

Ander dijo...

Hola alumna...

Siento no saber quién eres para poder darte más detalles, pero tienes que saber que Galway fue uno de los lugares que visité en mi primer viaje a Irlanda allá por el año 1995. Desde entonces me enamoré de ese país y de sus gentes (puedes leer el post anterior a este...)

Aunque la verdad es que casi ya no me acuerdo de acuerdo, así que acepto la sugerencia y tendré que pasarme por allí más pronto que tarde

Un saludo

Sergio Asenjo dijo...

Hola Andrés, enhorabuena por el blog, me parece interesante, sobre todo los aportes de cine y viajes ya que son mis grandes aficiones. Espero que te pases por el mio y me des tu opinión, es bastante simple ya que me limito a colgar retoques fotográficos que hago utilizando el Photoshop, Freehand, etc. Pero bueno tampoco es que tenga mucho tiempo para dedicarle.

Un saludo. Sergio.

Anónimo dijo...

Buenas!
"Vamos a castrar al toro para que no le jodan la vida las vacas"...¿La frase más destacable de la película? vaya, pues gracias por la parte que nos toca al colectivo femenino, de hecho me voy a ver la peli porque fijo que hay frases más interesantes que esa. Respecto a las calificaciones de algunas películas...dudoso el 8.5 de Vicky Cristina Barcelona, pero...un 6 a Quemar después de leer¿en serio? quiero creer que es una errata, que te equivocaste de tecla y querias dar al 3 porque vaya trago de película. Muy buenas Camino y Escuchando a Gabriel, son películas que si no hubieses comentado nunca hubiera visto y me parecen increíbles, aunque podias avisar de la que te viene encima para tener preparado un arsenal de clinex, aun así, gracias.

Espero que en Junio no cambies el chip y sigas siendo igual de generoso en las calificaciones.