Pobre de Mí

Hoy quiero hablaros de algo muy especial para mí...


Anoche a las doce, con el cada vez más popular "Pobre de mí" en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona (Iruña) se cerraron, como cada año, las Fiestas de San Fermín 2009. Aprovechando esta excusa, como otra cualquiera, y ya que no escribí nada para el "txupinazo" del comienzo (debido, fundamentalmente, a las lágrimas que me acompañan en esos momentos cuando tengo que verlo en la distancia...), me gustaría hablaros brevemente de lo que estos ocho días (del 6 al 14 de Julio) significan para mí, navarro de corazón, y de por qué creo que (como decía aquel famoso anuncio de cerveza...) son, posiblemente, las mejores fiestas del mundo.

Y lo son no sólo porque sean las más internacionales, ni siquiera por sus famosísimos encierros (que generalmente es a lo que se asocian estas fiestas y es uno de los tópicos que me gustaría echar abajo en estas líneas...), sino porque son las únicas fiestas de las que pueden disfrutar todos: bebés y jubilados, niños y adultos, pamplonicas y foráneos, juerguistas y culturetas, pasivos y activos, hetero y homosexuales, negros y chinos... y a cualquier hora: desde que sale el sol hasta que vuelve a salir al día siguiente. Sea como seas y quieras lo que quieras, tienes un sitio y un momento en los Sanfermines dedicado a tí y en que puedes compartir con multitud de gente a tu alrededor.

Sanfermines se vive de par de mañana porque estas fiestas son las Dianas por las calles del Casco Viejo a las 7 de la mañana, acompañando a la banda de música "La Pamplonesa" y deleitandose con los popurris sanfermineros...

... es oír en la cuesta de Santo Domingo los cánticos de los mozos antes del encierro a las 7.45, es palpar la tensión de los corredores a las 8 cuando se lanza el cohete que da comienzo a los famosos encierros de San Fermín y es divertirte con las vaquillas posteriores al encierro en la Plaza de Toros

... es echarte unos pasos en el Baile de la Alpargata, quizás el más tempranero de los que se celebran en el mundo, a las 9 de la mañana en el Casino Principal de la Plaza del Castillo y es tomarte unos churros en la Mañueta, leyendo la prensa o conversando sobre la carrera con los amigos

... es acercarte a las 10 de la mañana a la Capilla de San Fermín en la iglesia de San Lorenzo el día 7 a ver la salida de la procesión del santo, es seguir a los clarineros, timbaleros, maceros, gaiteros, txistularis, escolta, comparsa y banda de música hasta el encuentro con el cabildo en la Catedral y en su vuelta a la capilla mientras se te ponen los pelos de punta con los "momenticos" que salpican esta procesión

... es vestir y preparar a los "peques" de la casa, y volver a enfundarnos nuestro traje de Peter Pan para disfrutar a las 11 de la mañana como críos de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos desde su salida de la Estación de Autobuses por las calles de la ciudad, escuchar los txistus y tambores que la acompañan, recibir algún porrazo de Napoleón o Caravinagre, correr con los zaldikos o sorprenderte con la altura y agilidad de unos monstruos de 4 metros de altura que se mueven cual bailarines de charleston...
... es emocionarte el día 6 de julio a las 12 cuando se lanza el Txupinazo que da comienzo a las fiestas, es mancharte, empujarte, cantar y reír en la Plaza del Ayuntamiento o del Castillo... pero también es acercarte el resto de días a la sociedad, al txoko o al bar de turno al almuerzo con la cuadrilla, mientras observas a los que todavía no han "terminado" el día anterior dispersos por las calles y jardines de la ciudad
... es cerrar la mañana disfrutando de algunas danzas y bailes populares o del deporte rural (eusko dantzak eta kirolak) en la Plaza de los Fueros a la 13 del mediodía, tomándote una sidra o una txistorra en alguna de las barracas, pero también es acercarte al Apartado a la Plaza de Toros y codearte con famosos, famosillos y famosetes

... y es tomarte el vermouth a las 14 con los amigos por la calle San Nicolás, pero también por las calles de Iturrama, Ermitagaña, la Txantrea, San Jorge o San Juán.. aunque no se oigan los sonidos de la fiesta los trajes blancos y el pañuelo rojo te recuerdan que también en estos barrios se vive San Fermín, y es terminar la mañana recuperando fuerzas comiendo
Pero Pamplona no para y por la tarde sigue la fiesta, transformándose y regenerándose, tras una buena comida y un buen patxarán, Sanfermines es acercarte el día 6 a las 16 de la tarde al Riau-Riau, cantando a voz en grito el Vals de Astrain (que los aficionados de Osasuna han instaurado como rito al comienzo de los partidos en el Sadar)

... es acompañar a las 17 el informal Desfile de caballeros y mulillas hasta la Plaza de Toros, con las paradas indispensables en el Café Iruña, el Gaucho o el Monasterio por la Plaza del Castillo y la calle Espoz y Mina para ir despertándonos antes de la Corrida de después

... es coger la merienda y el cubo de sangría, el bocata y la bota de vino, tomarte un café en el Niza o en algún bar de la calle Estafeta (como el Adoquín o el Estafeta) y a las 18 acompañar la entrada de las Peñas y txarangas a la Plaza de Toros, para luego disfrutar a las 18.30 de la Corrida de Toros, tranquilamente en tu asiento de "sombra", conversando con el entendido de al lado, o más informalmente en los tendidos de "sol", entre cubos de sangría, cazuelas de ajoarriero, disfraces diversos.. y bailando con el nada entendido de al lado

... pero no sólo de toros vive el pamplonica, estas fiestas a la tarde también son bajar a eso de las 19 a la Rochapea y acercarse con los peques (y no tan peques) a las barracas del Recinto Ferial del Parque de la Runa, junto al río Arga, y ya de paso por la zona puedes ser uno de los pocos que atienden el Encierrillo por el que se trasladan los toros que al día siguiente correrán el encierro desde los corrales del gas hasta los corrales de Santo Domingo

... es echarse una cerveza a las 20 en el bar Larumbe, la Mar Salada o alguno de los muchísimos bares que rodean la Plaza de Toros, esperando a la salida de las peñas y txarangas para seguirlas por las calles del Casco Viejo en uno de los momentos más divertidos de la Fiesta y que nadie debería perderse porque resume en sí mismo todo el sentimiento de los sanfermines

... o es visitar a las 21 las "txosnas" (las que han quedado después de la "limpiá" de la alcaldesa en los últimos años snif, snif...) del Parque de la Taconera y tomarse un bocata en la del Nafarroa Oinez y deleitarse con la vista que desde la muralla se tiene de la ribera del Arga y de los barrios bajos y municipios colindantes
Y cuando la luz del sol se aleja y es sustituida por las luces de neón, cuando entra la noche, Pamplona no se va a la cama, sino que nuevas y sorprendentes sorpresas te aguardan en cualquier rincón de la ciudad porque los Sanfermines también

... es echarse a las 22 un "txistu" junto al kiosko de la Plaza del Castillo, o unos bailables en una de las innumerables verbenas de la Plaza de la Cruz, el Paseo de Sarasate o el Parque de Antoniutti, mientras que los más pequeños (y no tanto) corren delante del Toro de Fuego desde la Plaza de Santiago por las angostas calles del Casco Viejo

... es tumbarse y relajarse junto a tu pareja o amigos en los jardines de la Vuelta del Castillo (en el inmejorable entorno del Parque de la Ciudadela) o en la esplanada de la nueva estación de autobuses para disfrutar de los Fuegos Artificiales a las 23

... son actuaciones en vivo y espectáculos en la calle a partir de las 00 de la medianoche, es rock y sonidos potentes en la Plaza de los Fueros, es pop y músicas del mundo en la Plaza del Castillo, es jazz en la Plaza de la Compañia, es Euskal Musika en el Parque de la Medialuna.. además de otros actos "informales" que se han ganado un hueco propio en el programa de fiestas como el Estruendo

... y a partir de la medianoche, los mozos y mozas comienzan el desfile interminable que les llevara hasta un nuevo día porque estas fiestas también es echarse a la 1 un pote en un ambiente universitario por la calle San Nicolás y alrededores en el Otano o el Ultzama, es acercarse a la Plaza de la O a la peña Donibane (San Juan), es continuar a partir de las 2 por la calle Jarauta bailando, con los más jovenes y con las peñas (situadas la mayoría en esta calle) que van tocando hasta las tantas por las calles colindantes, o jugarte los codos pidiendo una copa o una cerveza en el Aritza o la Viña, es pasear por San Cernin y disfrutar del folklore euskaldun en el Zaldiko maldito a las 3, es continuar por la Plaza del Ayuntamiento y Mercaderes hasta llegar a las 4 a la plaza de Navarrería y allí recordar (¿con nostalgia?) los saltos de los guiris desde aquella fuente de Santa Cecilia que ya sólo queda en la memoria, o si no seguir la fiesta en el Mesón o el Sukia, es llegar por la calle del Carmen hasta las murallas del Redín, parándote a echar un katxi (litro) en la Herriko o la Arrano o un caldico en el Bullicio o el Irrintzi a las 5, y también es ya con los primeros albores del nuevo día, seguir nuestra ruta, entre puestos hippies y titiriteros punkies, por las calles Calderería y Tejería (por clásicos como el Bodegas o el Malkoa, por rockeros como el Garazi o el Alegría, por los "modernillos" como el Terminal o el antiguo Primi) hasta llegar, pasadas las 6 de la mañana, a los Kantxa, Café con sal.. situados en la cuesta del Labrit, al lado de la Plaza de Toros, donde el periplo puede comenzar de nuevo si las fuerzas acompañan...

Pero no sólo todo lo anterior es Sanfermín, también es quitarse el pañuelo rojo el día 14 a las 24, a pesar de llevar encima ocho días de fiesta y desenfreno, con todo el dolor del mundo entonar el "pobre de mí" y que se te vuelva a caer alguna lagrimita (como hace ocho días pero esta vez de pena, no de alegría) con el único consuelo de que ya queda menos para las fiestas del año siguiente. Incluso es pensar, como bien dice Mikel Urmeneta (creador de Kukumuxu) en su blog de la página "oficiosa" de las fiestas, que el espíritu de estas fiestas continuará el resto del año, que el vecino de enfrente que me plantó un beso en los morros el día 6 no bajará la vista en el ascensor, que la rubia pija que bailó conmigo aquella noche del 9 no se cambiará de acera cuando me vea por la calle, que aquel primo "el de derechas" con el que compartiste el tendido de sol no cambie de conversación cuando hablemos de política en las comidas familiares... en definitiva, que la alegría y el buen humor que caracterizan estos ocho días en Pamplona consigan, aunque sea sólo un poco, mitigar estos días de crisis económicas, de petardazos y corrupción, de paro y violencia, de salud para pocos y viviendas para menos...
Como habéis visto por eso amo los Sanfermines, fiestas para todos y de todos, para todas las edades y para todas las horas del día, en las que nadie se siente sólo nunca (nunca olvidaré aquel malagueño hace ya unos trece años que había venido sólo haciendo autostop, sin conocer a nadie, y que se unió a la cuadrilla mientras hacía barra en la peña Anaitasuna). Espero que todos aquellos que alguna vez habéis podido disfrutarlas volvais y que los que todavía no habeis tenido esa suerte no lo dudeis en el futuro.
Un abrazo amigos

3 comentarios:

silvia dijo...

que bonito!!!aunque lo mas bonito es poder vivirlo con un experto como tu. por muxos san fermines juntos!!

JonTxu dijo...

pues si..... mira q he tenido siempre Pamplona cerca, y sólo he ido a Sanfermines 2 veces. Una contigo!

Lo mejor sería hacer TODO eso que comentas en este Post en el mismo dia! bueno....la semana entera! programa completo!

GORA SAN FERMIN!

Ander dijo...

Yo no sé si ya estariamos para hacer las 24 horas seguidos Jontxu, yo te aseguro que creo que no...
... pero en varios días pues claro que sí!!!

A ver cuando te escapas y vuelves a venirte conmigo algún año...

PD: Silvia, por muchos Sanfermines más juntos!!!!