EN VIVO: "Un Dios Salvaje"

Hola amigos,

Ayer por la noche tuve la suerte de disfrutar en el Teatro Compac Gran Vía de Madrid de la obra teatral "Un Dios Salvaje", dirigida por Tamzin Townsend y escrita originalmente por la francesa Yasmina Reza (autora de otros éxitos anteriores como "Art"). Vaya por delante que llevaba tiempo detrás de ver esta obra. Las buenas críticas que había escuchado y el hecho de que llevara más de dos años en cartel eran ya datos más que suficientes para despertar mi curiosidad. A eso había que añadirle el cartel de la autora y la solvencia del elenco protagonista, encabezado por Maribel Verdú y Aitana Sánchez Gijón, a las que acompañan Pere Ponce y Antonio Molero. Bueno, pues a pesar de la buena predisposición con la que acudí al teatro no estaba preparado para lo que realmente ví durante la hora y media de representación. Las expectativas se quedaron cortas y la calidad, profundidad y diversión de la obra superaron largamente mis mejores esperanzas. Por esta razón no he podido menos que levantarme y dejar este comentario en el blog.


"Un Dios Salvaje" es una obra curiosa, original y muy interesante que tras la apariencia de una comedia de situación esconde una crítica mordaz y muy acertada sobre la hipocresía y miedos de las personas, las falsas apariencias, la falta de comunicación entre los hombres y dentro de la pareja, los miedos personales, la miseria y los engaños humanos... de las sociedades modernas occidentales. El texto original de Reza merece un comentario aparte. A partir de una situación aparentemente insignificante y habitual (un niño ha pegado a otro en un parque y los padres de ambos se reunen en casa del niño agredido para solucionar "civilizadamente" el problema...) es capaz de ir tocando un sinfin de problemas, sentimientos y situaciones de los que ninguno de los espectadores se pueden sentir lejanos. Estamos hablando de una obra sin ningún tipo de escenografía o montaje, y en el que el verdadero valor y donde radican sus principales virtudes es en el guión y en la actuación de los cuatro protagonistas (los padres de ambos niños).

El guión. Lo que en principio empieza siendo una reunión de gente culta, sosegada y sofisticada, con unos ademanes cívicos y sosegados, va convirtiéndose poco a poco en una verdadera batalla campal, donde los instintos primarios de cada uno de los personajes sale a la luz y se apodera de las actuaciones y comentarios de todos ellos. Confrontamientos dentro de cada una de las parejas, entre unos padres y otros, entre hombres y mujeres, en los que no existe ningún vencedor... un verdadero rosario de la aurora que, sin embargo, no hace perder en ningún momento la risa al espectador.

Los protagonistas. En un principio, el reclamo provenía del duo femenino: Aitana Sánchez Gijón que da vida a Verónica: una escritora progresista, con un profundo sentimiento social y una moral aparentemente intachable; y Maribel Verdú, que interpreta a Ana, una agente inmobiliaria, aparentemente tímida y tranquila, con el peso de las tareas familiares en su casa. Sin embargo, la pareja masculina fue la que más me sorprendió. Pere Ponce ("Alegre, ma non troppo", "Salsa rosa"...) es el marido de Ana, un abogado sin escrúpulos, egocéntrico y egoísta; mientras que Antonio Molero (el inolvidable "Fiti" de los Serrano) es Miguel, el marido de Verónica, un comercial sosegado, apacible, conformista y con un punto "calzonazos". Sin embargo, estas primeras impresiones se quedan empequeñecidas por la cantidad de matices y aristas que aparecen durante la hora y media de obra. La actuación por parte de los cuatro es espectacular, divertida y transmitiendo en todo momento cada uno de los diferentes aspectos que quieren expresar. Mientras que durante la primera parte de la obra, el peso de la misma recae sobre los dos maridos, a partir de la mitad son ellas las que toman el mando llegando al climax en los últimos minutos con algunos puntos buenísimos de Maribel Verdú. Es díficil destacar algún actor por encima de los otros tres, aunque la última media hora de las dos protagonistas femeninas es un ejemplo de su solvencia artística y profesionalidad, en un frente a frente espectacular y que redondea una obra magnífica.

Por todo esto, una obra imprescindible. En serio, si tenéis la oportunidad de ir a verla, no lo dudéis. Divertidísima (hacía tiempo que no me reía tanto), aunque la risa se vaya torciendo poco a poco cuando todos nosotros nos vamos identificando con los personajes, opiniones y sentimientos que van saliendo durante el desarrollo de la obra. Amena a partir de un trasfondo profundo y socialmente interesante, una obra teatral con mayúsculas.

Un abrazo

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