SOPA DE LETRAS: El final de "El Camino"

Hola amigos,

Esta mañana me he despertado con la triste noticia de la muerte de Miguel Delibes. No sólo se trata de una de las mejores plumas que ha dado nuestro país en el siglo XX sino que, y de ahí esta entrada en este blog, es (era, perdón, todavía no me acostumbro) uno de mis escritores favoritos. De hecho, el primer libro de literatura adulta (después de los cómics, los libros maravillosos de la colección del Barco de Vapor o alguno juvenil de Alfaguara...) que cayó en mis manos fue "El Camino", y las aventuras del Mochuelo, el Tiñoso y el Moñigo en aquel pueblo, que tan realisticamente describía la vida cotidiana, la sociedad, las costumbres... de las tierras castellanas, fueron algunas de las "culpables" de mi amor por la lectura en estos días, casi veinte años después.

Se ha ido uno de mis escritores favoritos. Con él empecé el camino de la lectura, con él conocí a Mario, con el que pase cinco horas maravillosas, con él me senté a la alargada sombra de un ciprés, con él conocí al hereje, con él disfrute de inocentes santos y discutí sobre el voto del Sr. Cayo, con él leí los diarios de cazadores, jubilados y emigrantes, descubrí señoras de rojo sobre fondo gris, con él llegue incluso a amar las ratas...

Y lo peor no es que se haya ido Delibes, sino que se une a la triste pérdida hace sólo unos meses del poeta uruguayo Mario Benedetti. Si el primero fue el que me introdujo en la prosa, el segundo fue el que lo hizo en la poesía. Dos de mis escritores preferidos que se han ido a entablar interesantes conversaciones literarias con otros que ya lo habían hecho antes como Robert Jordan, J.R.R. Tolkien, Julio Verne, Emilio Salgari, Isaac Asimov.... La verdad es que ya me quedan pocos. Una verdadera pena. Por eso no he podido resistirme a escribir al menos unas líneas para el recuerdo de estos dos grandísimos escritores de nuestro tiempo. Se han ido, es verdad, y eso es malo. Pero lo bueno, como sucede con los verdaderos artistas, es que aunque ellos se hayan ido, nunca desaparecen del todo porque nos quedamos con su arte, con sus obras. En este caso, descansando en las estanterias de mi habitación... aunque ya llegó el final del camino.

No voy a dejaros ninguna letra de Delibes (aunque podría ya que sus obras han sido llevadas a la TV y al Cine con muchísima profusión y calidad...) sino que he preferido tirar de uno de mis poemas favoritos de Benedetti y así me desquito del haberme saltado su recuerdo cuando murió. Se trata de "Te Quiero" y aunque hay miles de versiones, tanto de famosos cantantes como de poetas, mi versión favorita es la que hizo el genial cantautor canario Jesús Garriga. Y esta es la que hoy os dejo aquí. Sirva de memoría para ambos...

Te Quiero: Jesús Garriga (letra: Mario Benedetti)
"Tus manos son mi caricia, mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos trabajan por la justicia.
Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice, mi todo.
Y en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos.
Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro.
Tu boca es tuya y mía, tu boca no se equivoca;
te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía.
Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice, mi todo.
Y en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos.
Y por tu rostro sincero. Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo. Porque sos pueblo te quiero.
Y porque amor no es aurora, ni cándida moraleja,
y porque somos pareja que sabe que no está sola.
Te quiero en mi paraíso, es decir, que en mi país
la gente vive féliz aunque no tenga permiso.
Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice, mi todo.
Y en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos"


Un abrazo

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