ESCAPADA: RESER 2010 en Suecia

Hola amigos,

Todavía con el buen sabor de boca y el cansancio acumulado del festival Aupa Lumbreiras (comentado ampliamente en este blog hace unos días), cambié la mochila por la maleta, la tienda de campaña por el hotel, el coche por el avión... y me marché rumbo a Suecia donde iba a asistir al XX RESER Annual Conference en la Universidad de Göteborg. Se trata de la reunión anual que realiza la asociación europea sobre análisis dedicados al sector servicios y que este año nos ofreció la oportunidad de conocer un país desconocido hasta el momento, como es Suecia. A pesar de que la reunión me ha permitido volver a ver a viejos conocidos y amigos y asistir a alguna que otra presentación interesante sobre temas en los que trabajo, en realidad el único valor añadido que me traigo de tierras escandinavas ha sido personal y no profesional ya que el congreso no ha salido todo lo bien que podría esperarse, tanto en cuanto a mis presentaciones como a la organización del mismo.

Sin embargo, a pesar del agridulce sabor de boca desde el punto de vista académico, el viaje ha sido un total éxito desde el punto de vista turístico. El tiempo (a pesar del frío intenso que ya empieza a hacer por aquellas latitudes) nos ha acompañado durante toda la semana, lo que ha dado pie a que pudiesemos disfrutar de unos días maravillosos tanto en la ciudad de Goteborg como, principalmente, en la capital Estocolmo. La "oportuna" huelga general del pasado día 29 hizo que adelantasemos nuestro vuelo al martes 28 de septiembre, pudiendo pasar un día más en la capital sueca.

Estocolmo es una de las ciudades más bonitas que he tenido la suerte de visitar en el viejo continente. Situada junto al mar Báltico, se sitúa sobre un archipielago de 14 islas lo que hace que el agua sea un elemento omnipresente y esencial en la belleza de esta capital nórdica. De hecho, se le conoce con el sobrenombre de "Venecia del Norte" y no desmerece a dicho calificativo. Nuestro hostel estaba situado en el privilegiado centro de la parte vieja de la ciudad (Gamla Stan), justo al lado de la Iglesia Alemana (Tyska Kyrkan), ahora en restauración. Este barrio, situado en su totalidad sobre la isla de Stadsholmen, presenta como principales atractivos, además de sus bonitas callejuelas empedradas, sus edificios de colores o sus característicos y hogareños cafés, el Palacio Real, la Catedral (Storkyrkan) y el Museo Nobel, situado en una de las plazas más acogedoras y bonitas de la ciudad. El muelle con vistas al impresionante edificio del Ayuntamiento y su famosa torre (Stadshustornet) es otro de los rincones con más encanto de esta parte de la ciudad.

A la derecha de la isla de Stadsholmen está otra de las islas más bonitas de la ciudad de Estocolmo, Skeppsholmen. A través de un bonito puente que une el Museo Nacional de Bellas Artes con dicha isla se accede a un impresionante paseo rodeado de vegetación y agua en el que además de disfrutar de un agradable paseo puedes también acceder al Museo de Arte Moderno de la ciudad. Característico también de esta isla es el antiguo tres mástiles Af Chapman, reconvertido en albergue juvenil en la actualidad. Bien desde el embarcadero de esta pequeña isla o bien desde el de la parte vieja se puede acceder a la isla de Djurgarden, donde se encuentran el resto de atractivos turísticos de la ciudad, como los Museos Vasa, Nórdico y Skansen (al aire libre, super original), el Zoológico o el Parque de Atracciones. Los barrios de Södermalm (al sur) y Norrmalm (al norte) se encargan de completar la oferta de Estocolmo con notables zonas de compras, bares y discotecas... pero sobre todo con la continua presencia del verde y el agua que caracteriza a la capital sueca (recordemos que abarca el primer Parque Nacional urbano del mundo, Ekoparken).

A través del canal Göta y los lagos interiores (aunque nosotros lo hicimos en tren) se puede viajar de Estocolmo hasta Gotemburgo, la segunda ciudad en importancia del país y también segunda parada de nuestra breve visita por tierras suecas. En la zona oeste del país, lindando con Noruega y Dinamarca, esta ciudad industrial no llega a tener el encanto continuo de la capital pero aún así dispone de algunos lugares y rincones de interés que conviene no perderse y una vida cultural muy completa, con numerosos festivales de teatro, cine y música. Como nota peculiar que me atañe directamente (y a alguno de los lectores habituales del blog) tengo que decir que esta ciudad es la cuna del death metal sueco (In Flames o At the gates son de allí). Algunas de los lugares que pudimos disfrutar en los momentos que nos dejó el congreso fueron el Ayuntamiento, el parque de Vasaparken donde se situa la Universidad, el moderno edificio de la Opera y la Noria a orillas del canal Göta, o la fortaleza Skansen Kronan desde la cual se admiran algunas de las más bellas vistas de la ciudad y de la que se accede al bohemio barrio viejo de Haga. Para los amantes del fútbol nuestro hotel (en la bonita estación de tren) se encontraba cerca del famoso estadio Ullevi.

En definitiva, un país excepcional con una gente muy acogedora (gracias a Petrus por tu tiempo) al que habrá que volver con más tranquilidad en tiempos futuros. Las fotos las tendréis, como siempre, en unos días colgadas al margen izquierdo de la página.

Un abrazo (kram, en sueco).

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