UNA DE DEPORTE: ¿Una Ryder en baloncesto?

Hola amigos,

El pasado lunes Europa recuperaba sobre la magnífica hierba galesa la mítica Ryder Cup frente al equipo estadounidense después de un fin de semana marcado por la lluvia y que se resolvió en un final frenético y emocionantísimo. Vaya por delante que no soy muy aficionado al golf. Aunque seguramente no se me diera mal practicarlo (el par de veces que lo he hecho me ha gustado), verlo me aburre sobre manera. Sin embargo, la Ryder es otra cosa. Se trata de una rivalidad máxima frente al eterno gigante de los EE.UU. y eso hace que todos los europeos -los mismos que votan en contran de la UE, no conocen la Constitución Europea, no les interesa las Elecciones Europeas...- durante cuatro días se olviden de banderas y nacionalidades y todos empujen en la misma dirección. Las imagenes del lunes en las que un grupo de golfistas -normalmente serios y comedidos- saltaban y gritaban con cada putt embocado y todo el público (alucinante, en un día laboral el campo estaba a rebosar...) enloquecía con la victoria frente a los americanos. Por un día, franceses, ingleses, alemanes, suecos, italianos, españoles (grande Miguel Ángel Jímenez otra vez más...), escoceses, irlandeses... saltaron juntos con el norirlandés McDowell ganaba el punto decisivo. Por cierto, norirlandés digo. Otra nota a tener en cuenta. Un equipo donde irlandeses, norirlandeses, escoceses, galeses e ingleses conviven sin problema alguno. Otro ejemplo a tener en cuenta.

Bueno, pues a raíz de la Ryder Cup del pasado fin de semana me he tirado toda esta semana pensando en que sería una buena idea poder trasladar esta idea a otros deportes donde la rivalidad europea-estadounidense podría marcar una época. Está claro que hay deportes, como el fútbol o el balonmano, donde los estadounidenses aún no han llegado a las primeras posiciones mundiales y donde no habría color. Sin embargo, hay otros deportes como la natación, el atletismo, el voleibol... donde se podría intentar algo parecido al golf. Pero si hay un deporte donde esta posibilidad se vislumbra con más nitidez es el baloncesto. Anoche el F.C. Barcelona de Navarro le ganaba a Los Angeles Lakers de Pau Gasol y Kobe Bryant. Hace dos años España le ponía contra las cuerdas al Dream Team estadounidense en la final olimpica. A pesar de la indiscutible victoria en el mundial de este año de EE.UU., las distancias entre el baloncesto europeo y el estadounidense cada vez son menores y una competición con rivalidad directa entre ambas potencias mundiales podría ser de lo más atractiva, tanto para el espectador en general como para los organizadores e instituciones involucradas.

Por un momento imaginaos lo siguiente. En un lado la bandera de las barras y las estrellas del equipo de EE.UU. que podría estar formado, por ejemplo (sé que me voy a dejar a muchos que pondriaís vosotros), con Chris Paul, Deron Williams y Chancey Billups como bases. Escoltas como Dyane Wade, Lebron James y Kobe Bryant. Paul Pierce, Kevint Durant y Carmelo Anthony de aleros, y, finalmente, Dwayne Howard, Tim Duncan (aunque este no sea estadounidense en realidad) y Chris Bosh como pivots. En el otro lado, la bandera celeste de estrellas del equipo europeo formado, por ejemplo con Ricky Rubio, Terry Parker, Goran Dragic y Theo Papaloukas de bases. Escoltas como Juan C. Navarro, Ben Gordon o Rudy Fernández. Bostjan Nachbar, Dirk Nowitzki, Linas Kleiza y Luol Deng como aleros, y, finalmente, Pau Gasol y Kaspar Berzins como pivots. Con jugadores como Bellinelli, Bargnani, Felipe Reyes, Marc Gasol, J.A. Calderón, Diamantidis, Bouroussis, Siskauskas, Noah, Batum ... en la recamara europea. Y eso contando con las reglas de la Ryder Cup de golf donde Europa está formada únicamente por jugadores de la Unión Europea, porque si a los anteriores les pudieramos unir otros europeos como Teodosic, Krstic, Kyrolenko, Ilyasova, Turkoglu... entonces el nivel de la selección celeste sería más improsiante aún.

¿Alguien me compra la idea?

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